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Parece ser que una vez mas la realidad supera la ficción. Un nuevo estudio realizado por investigadores de la UC Davis revela que la memoria puede ser manipulada, incluso suprimida, con la luz. Los científicos aseguran que un destello de luz se puede utilizar para eliminar los recuerdos.
La clave está en la optogenética
Mediante el uso de la luz para borrar ciertos recuerdos en ratones, los investigadores del Centro de UC Davis para la Neurociencia y el departamento de psicología fueron capaces de probar la teoría básica de que diferentes partes del cerebro tienen que trabajar juntos con el fin de recuperar los recuerdos episódicos. Utilizaron la optogenética, una técnica para el estudio y la manipulación de células nerviosas con la luz, desarrollados por la Universidad de Stanford Karl Deisseroth. La técnica se está convirtiendo en un estándar para la investigación de las funciones del cerebro.
Desde hace unos 40 años, los neurocientíficos han suscrito la idea de que los recuerdos episódicos son recuperados a través del esfuerzo coordinado desde el hipocampo y la corteza cerebral. Al igual que el hipocampo es responsable de la reproducción de lo aprendido primero a través de la corteza cerebral, el desgaste del mismo puede conducir a la pérdida de años de recuerdos.
Investigación en ratones
Lo cierto es que hasta que la optogenética no fue desarrollada los científicos fueron incapaces de probar la idea directamente. Brian Wiltgen, Kazumasa Tanaka y otros investigadores utilizaron ratones modificados genéticamente que tenían células nerviosas, las cuales emiten fluorescencia verde cuando se activan y liberan una proteína que permite que las células se puedan desactivar utilizando la luz. Debido a esto, los investigadores fueron capaces de detectar exactamente las células nerviosas en el hipocampo y la corteza cerebral que se estaban utilizando, pudiendo además desactivarlas a placer mediante el uso de luz emitida a través de un cable de fibra óptica.
Los ratones se habían entrenado, además, mediante el recibimiento de descargas eléctricas cada vez que se colocaran en una jaula. Es típico en los ratones el explorar los alrededores cada vez que se encuentra en un lugar desconocido, pero cada vez que entran en una jaula en la que se asustan se quedan quietos como respuesta involuntaria al miedo.
Cuando los investigadores desactivaron ciertas células nerviosas en el hipocampo, los ratones perdieron sus recuerdos de entrenamiento de choque, explorando como si estuvieran viendo las jaulas por primera vez.
La corteza no puede hacerlo sola, sino que necesita una entrada del hipocampo. Esta ha sido una premisa fundamental en nuestro campo durante mucho tiempo y los datos de Kazu proporcionan la primera evidencia directa de que es cierto.

Informa: http://laeradeaquario.blogspot.com.es
Fuente: http://agenciaeternity.com

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